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- Propóleo -
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El
propóleo es
una sustancia que es
el sistema inmunológico de los vegetales superiores (árboles), es
una fina película grasa que
recubre la mayoría de brotes vegetales protegiéndolos de la
agresiones del entorno.
El propóleo es lo que garantiza la total asepsia de un
ambiente como la colmena, en la que su temperatura y humedad supone
un verdadero caldo de cultivo para bacterias y virus. Su nombre
proviene del griego propolis, que significa "defensa de la
ciudad".
Las abejas obtienen esta
sustancia de las yemas de los
árboles y de algunos vegetales y luego en la colmena lo terminan de
procesar ellas mismas.
Las
abejas la recogen y transforman en una especie de cera oscura y
resinosa compuesta por las resinas de los árboles, própolis,
cera y polen, y que para desinfectar la colmena, sellar grietas y
embalsamar a los intrusos que no pueden expulsar por ser de gran
tamaño. Las abejas utilizan el
propóleo para
recubrir las paredes de la colmena y mantenerla libre de bacterias.
Los egipcios lo usaban como uno de los ingredientes para la
conservación de las vísceras de los faraones. |
El propóleo contiene sustancias
fungicidas, insecticidas, antibióticos, antivíricas y hormonales,
que
también contiene fenoles, flavonas y flavononas, además de sales
minerales y oligoelementos. En estado bruto, el propóleo
contiene 500 veces más bioflavonoides que las naranjas. Es
antibacteriano, antiviral, inmunoestimulante, antiinflamatorio, cicatrizante y
ligeramente analgésico.
Antes
de
que la reina lleve a cabo la puesta de huevos, las celdas se cubren
con esta sustancia para mantenerlos esterilizados.
Con esta
extraordinaria combinación de
sustancias generadas por la naturaleza, las abejas 'propolizan' el
interior de la colmena para mantener la asepsia y la salud de ésta.
En ocasiones los apicultores han encontrado pequeños roedores en el interior
de las colmenas, perfectamente momificados y sin rastro alguno de
descomposición; por ello, no es de extrañar que en la antigua
civilización egipcia, ya lo usaban para empapar los vendajes de las
momias.
Por todo ello, la tintura se emplea
como el más potente antibiótico natural, que refuerza el sistema inmunitario y
regula el sistema endocrino y hormonal.
Su uso más extendido es como cicatrizante y antibiótico natural para
pequeñas heridas, sustituyendo a otros más agresivos. |
El propóleo
contiene una gran variedad de elementos; aceites esenciales, además
de contener oligoelementos, minerales, vitaminas y aminoácidos, de
los cuales destacan los bioflavonoides.
En estado bruto, el
propóleo
contiene 500 veces más bioflavonoides que las naranjas,
recomendándose en casos de afecciones respiratorias recurrentes
o en cualquier situación en que las defensas del organismo estén
bajas.
Una de las propiedades más
destacadas es la de que la mayoría de los microorganismos no se
vuelven resistentes a él, puesto que eleva la actividad y
efectividad de los antibióticos.
Otras características son:
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Es
un potente antiinflamatorio
-
Tiene extraordinarias
propiedades antioxidantes
-
Es tanto inmunoestimulante como
inmunodepresor. La
acción del propóleo es muy importante en el tratamiento de las
lesiones orgánicas del sistema nervioso central (meningitis,
encefalitis, traumatismos cerebrales y sus secuelas)
-
Regenera los tejidos y es el mejor cicatrizante natural
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Aunque su
composición varía según el lugar donde se encuentre la colmena, es
decir del tipo de vegetación de su entorno, en términos generales se
puede señalar que el propóleo está compuesto por:
- Resinas y bálsamos
(50 - 55%)
- Cera (25 - 35%)
- Aceites volátiles
(10%)
- Polen (5%)
- Sustancias
orgánicas y minerales (5%)
Dentro de este
último grupo, se han encontrado ácidos orgánicos, ácidos fenoles,
compuestos aromáticos (cumarinas, flavonoles entre otros) y metales como
el aluminio, plata y hierro. En su composición vitamínica destacan la
protovitamina A y varias del grupo B.
Se han detectado más de 300 sustancias
identificadas: flavonas, flavonoles, flavononas, dihidroflavononas,
derivados del alcohol benzílico, benzaldehído y ácido benzoico,
derivados del alcohol cinámico, cumarinas, triglicéridos fenólicos,
otros elementos aromáticos, un monoterpeno, hexaterpenos, triterpenos,
esteroles, una gran cantidad de ácidos grasos, carbohidratos,
polisacáridos, vitaminas y otros compuestos. Los compuestos fenólicos
constituyen más del 50% de su peso total.
Es una sustancia muy compleja, soluble en
alcohol y en ciertos disolventes. Su consistencia y estructura varían de
acuerdo a la temperatura, siendo duro y quebradizo a 0-15° (más cuando
envejece), suave y maleable alrededor de 30° y pegajoso según aumenta la
temperatura hasta alcanzar su punto de fusión a 62-70°.
Esta materia es bastante dura a
temperatura ambiente y, por lo tanto, muy difícil de disolver
directamente en la boca, por lo que normalmente se presenta y
comercializa diluida en algún alcohol suave para su ingestión. |
- Veneno de la abeja - |
La apiterapia
es el uso de los
productos de las abejas, incluida la
apitoxina, es decir, el veneno de
la abejas para prevenir o curar enfermedad (también se denomina
apitoxoterapia). Esta práctica es tan antigua
como la
apicultura, como lo demuestran algunos textos chinos y
registros egipcios.
Con el veneno de las abejas se pueden tratar muchas enfermedades
como la artrosis, la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide,
lumbalgias, hernias de columna, asma, tortícolis, etc. y se puede decir
que, en general, las enfermedades de origen inmunológico.
El tratamiento consiste, normalmente, en aplicar piquetes de abeja viva.
La apitoxina funciona como 'distractor' del sistema inmunológico
y es un estimulante del
cortisol, la hormona que es el antiinflamatorio
más potente conocido, muy superior a la cortisona, pues el cortisol se
genera en el propio organismo y no tiene efecto colateral nocivo alguno,
utilizándose como antiinflamatorio y modulador de la respuesta
inmunitaria.
Los componentes reconocidos en
este veneno son:
- Apamina:
Es una
neurotoxina que actúa bloqueando los canales
responsables de la
despolarización de las membranas conductoras en las
neuronas, provocando acción
analgésica.
- Péptido 401:
Péptido de bajo peso molecular, inhibe la conversión del
ácido araquidónico en
prostaglandina inhibiendo
así el proceso inflamatorio (elimina el dolor y la inflamación)
- Melitidina:
Proteína de bajo peso molecular
que eleva los niveles de cortisol en la
sangre y modula la producción de los linfocitos T en los procesos
inmunitarios.
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